El blog de Don Quijote

Don Quijote escribe su blog... ¿no lo crees? pues aquí lo tienes, listo para charlar con él a través de los comentarios. Pregúntale lo que quieras ¡es tu oportunidad!

lunes, enero 17

Mi aventura con los yangüenses y lo que sucedió en una venta

Estuvimos buscando a Marcela durante más de dos horas, pero fue inútil. Dado nuestro cansancio decidimos reposar en una pradera. A Rocinante, también lo dejamos reposar, cosa que provocó un alboroto, ya que en la misma pradera había unas yeguas. Y estas y los yangüeses atacaron a Rocinante. Y como respuesta decidí atacar, cosa que sirvió, únicamente para recibir una paliza.Dado mi estado, yo y mi escudero nos fuimos a buscar un castillo. Al encontrar un castillo, una moza llamada Maritornes, quien me preparó comida, cama y una cura. Durante la noche entró Maritornes, entonces, a pesar de mi dolor de costillas, me levanté y le dije que yo era fiel a mi Dulcinea. Alguien me dio un puñetazo y patadas a mis costillas. Por si fuera poco, el lecho se me vino abajo. Entró un hombre y me agarró la barba. No me podía mover del daño que me hacía todo mi cuerpo. Después le conté un secreto a Sancho, este secreto era que Maritornes había venido a mi lecho. Y le dije a Sancho que me trajera aceite, vino, sal y romero para hacer el bálsamo de Fierabrás, para curar mis heridas, Después de esto no recuerdo nada más de aquella noche.Me desperté y ya era de día. Yo me fui con Rocinante, y después me acordé que Sancho aún estaba en el castillo y volví. Vi que a Sancho unos hombres lo estaban manteando. Suerte que Maritornes lo socorrió. Después de que Sancho recogiera sus cosas, nos fuimos.

El camino por donde nos marchamos:
Camino junto a cultivos en Castellfollit del Boix

Eduard Balaguer, Xavier Bardají,, Jordi Condal, Dani Granados y Santi Robert.3º ESO A

Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com