El blog de Sancho Panza

Sancho Panza también escribe su blog. Entérate de lo que pasa por su cabezota de escudero. Pregúntale lo que quieras a través de los comentarios.

18.12.04

La anécdota de los molinos

Hoy hemos ido al campo de Montiel con mi señor, donde habían treinta o cuarenta molinos.
Él empeñado en que eran gigantes lanzose a luchar contra ellos. Sin embargo yo veía molinos y estaba muy preocupado por lo que le pudiera pasar.
En aquel momento levantose u poco de viento y las aspas de los molinos empezaron a moverse. La lanza de mi señor, enganchose en el aspa del primer molino y por consiguiente mi señor acabó por los suelos. Acudí a socorrerlo muy preocupado por su estado físico, y vi que no se podía mover. En aquel momento pensé lo peor, pero esperanzome ver que respiraba.
Mi amo dijóme que Frestón había convertido los gigantes en molinos de viento y yo empecé a dudar de si él tenia razón o si siempre habían sido molinos de viento.
Yo sabía que mi señor estaba sufriendo por el dolor de la caída, aunque no se quejaba porque es un caballero.
Por la noche nos fuimos a buscar un sitio para dormir. Pasamos por en medio del bosque los dos con mucha hambre. Mi amo no quería comer porque decía que no lo necesitaba, y por esta razón tampoco me dejó comer a mí. Me sentía vacío, como si no hubiera comido en un mes entero. No podía soportarlo, creía que en cualquier momento caeríame en el suelo. Entonces cogí la comida y me la comí a espaldas de mi señor. No había mucha, y tampoco es que estuviera muy buena, pero mas vale pájaro en mano que ciento volando.
Anna Farell
Marc Escamilla
Raimon Sellarés
Carla Oliveres
(3º ESO B)

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